Publicaciones de Ana María Göede R (1)

POETISA CECILL SCOTT, VAGABUNDA DE LOS VIENTOS, CHILE

En un día como hoy nace en Chile una ciudadana del mundo, estudiosa de las letras, cronista de sus viajes por la poesía, en este momento se encuentra participando en el VI Encuentro Internacional de Poetas, decimitas y escritores (Manta-Ecuador).

Una mujer agradecida de  Dios, de su familia  y amigos del corazón, que se define a sí misma como..."vagabunda de los vientos". 

Quiero en esta entrevista presentarles a Cecill Scott, seudónimo de la poetisa chilena Erika Cecilia Navarro. 

 Quién es Cecill Scott vista por Erika Cecilia

 Cecill Scott es una prolongación de Erika Cecilia; la niña, la mujer, la soñadora y la luchadora incansable por los derechos humanos que nos hacen dignos ante una sociedad cada vez más indigna y corrupta. Una sociedad que se ha olvidado de los más desposeídos, de los abandonados y de todos aquellos que sufren aberraciones mortales.

Cecill Scott es un Quijote más que lucha, constantemente, contra molinos de vientos buscando siempre la equidad entre los humanos que habitan una sociedad que ha puesto la carreta delante de los bueyes, las prioridades han cambiado, se ha modificado, críticamente, el sentido de la vida.

Cecill Scott es mujer latinoamericana, vagabunda de la tierra, viajera de los vientos, pero en el fondo, América es un todo y me sumerjo en la inmensidad de ella, en la inmensidad de un mundo sobrecogido y decidido a luchar por la paz.

La poesía es libre y profundamente hermosa, tiene olor a tierra mojada y comienza a trascender al mañana. La poesía me espera en la profundidad de mi alma en donde juega con mi naturaleza, allí sale a escenario mi parte humana y belicosa.

 ¿En qué momento descubriste tu vocación poética?

 Fue aquel día en que, arriba del viejo Nogal de mi primer hogar, mis hermanos escondieron la escalera y me quedé privada de libertad sin contacto con la tierra, sin nada más que hacer y luego de cansarme de llorar, me puse a mirar el paisaje; nubes, aves, árboles floridos y las siembras de mi abuelo, comencé a edificar castillos en el aire, a fraguar historias monumentales; dragones, princesas, castillos y la bruja malvada fueron mis compañeros hasta que, en la vieja casona, un alma caritativa me echó en falta y salió en mi búsqueda.

Con los años, luego de aprender a leer y escribir, pude cincelar el pensamiento que nació de la tristeza y el abandono de una broma infantil.

 ¿Cómo vives la experiencia (antes y después) de escribir un poema?

 Antes de escribir, me informo, siento, leo, escribo apuntes, mi arma y caballito de batalla es la “Empatía” ponerme en el lugar de quien me leerá.

Siento terror y un miedo espantoso cada vez que me dispongo a escribir algo, pienso que las ideas no llegarán, que me perderé en un mar de dudas, mis manos quedan mudas y mi mente en blanco, no logro esbozar nada. Las ideas se pierden en la nada y resultan abortadas al instante, no deseando ser letras mal paridas. Retomo la hoja en blanco y, una a una, comienzan a nacer las ideas en la convicción clara que estoy realizando lo que me gusta y apasiona…escribir.

 ¿A quién buscas llegar con tu  poesía?

 El tiempo es poco y mezquino, hay que sacar provecho de él, pienso que no me alcanzará la vida para decir y hacer todo lo que necesito, por eso trabajo duro para que quede como precedente que un día, habité la tierra.

Constantemente, se duda si se está en el camino correcto ya que siempre avanzamos sin pensar en la huella que queda detrás de nosotros, pero avanzamos en el convencimiento que lo realizado nos llena el alma y nos hace felices. Mi trabajo está orientado a satisfacer la alegría de mi alma, si con él puedo llegar a mis lectores, mucho mejor, es allí donde la felicidad y la dicha es completa. No podría definir qué tipo de lectores son los gustan de mi poesía, pero es para todo aquel que guste de lo natural, social y de sentimientos humanos. Escribo pensando en construir y contribuir al arte.

 ¿En qué  proyectos estás trabajando actualmente?

 Hoy por hoy estoy trabajando en varios proyectos, tanto literarios como visitas a terreno, soy un ave peregrina que emprende el vuelo tras la huella de la razón, la sinrazón y el amanecer de un nuevo día.

Por el momento estoy presentando mi último libro “Eternuss”; poemario reflexivo en donde se agudiza la angustia sobre el dolor de vivir y el sentido de la vida humana, con una estética apocalíptica, en donde el derroche del silencio es inexcusable y se torna audible ante la llegada de la muerte.

Sentimientos nacidos por incontables experiencias de hondo dolor humano ante la muerte, el abandono, el desamor, la soledad, el silencio, los recuerdos y las vivencias.

También trabajo en “Pensamientos de una chilena”, que es mi próximo libro, entre otros tres que están a medio camino y espero, según el tiempo que me quede libre, ir incrementándolos para presentarlos ante mis lectores. 

Cuéntanos de tu participación en el Encuentro Internacional Itinerante Capulí, Vallejo y su tierra 2018.-

 Hablar de Capulí, Vallejo y su tierra, es hablar de un mundo paralelo en donde un grupo de hombres y mujeres peregrinan hacia el encuentro de la palabra y el sentimiento humano del insigne poeta universal César Abrahán Vallejo Mendoza y todo lo que él representa para cientos de personas; escritores, eruditos, estudiantes, pobladores y campesinos.

Un caminar itinerante y monumental realiza, todos los años, Capulí, Vallejo y su tierra por los pueblos que fueron parte importante en la vida del vate universal, pueblos y ciudades que mantienen viva la memoria del poeta. Celebran la llegada de Capulí por sus tierras danzando, cantando, declamando. Abrazan y brindan el pan y el agua, acompañan la comitiva Internacional con música y baile, se desviven por atender y mostrar su gastronomía típica, su arte, sus bienes patrimoniales, sus campos, su tierra, su canto y su baile.

El significado, para todos los que asisten a Capulí, Vallejo y su tierra (poetas, escritores, narradores o hijos del pueblo), es de una peregrinación en busca del conocimiento qué, hasta el más humilde poblador… comparte. Más que un encuentro literario Itinerante, es un encuentro de valores, de cariño y abrazos, de momentos cruciales que nos envuelven y cautivan, un encuentro entre seres humanos que van cavando la tierra con sus manos para poder exhumar y descubrir al vate universal que todos llevan escondido en el alma, un encuentro literario que descubre la universalidad de César Vallejo.

Me gusta compartir mi testimonio y dejar precedente de mi presencia en Capulí Vallejo y su tierra 2018 y en las tierras tan queridas de la sierras liberteñas, quien no haya viajado hasta la sierra en busca de César Vallejo, no ha vivido ni descubierto al gran vate universal, es menester vivir y respirar la tierra para poder comprender qué lo motivo a escribir sobre la tierra; las cosechas, la noche, la luna, el sol y la lluvia y, principalmente, del sentimiento profundo que guardaba y siempre tuvo por su familia y la humanidad.

Agradezco a las ciudades que nos recibieron, que abrieron sus brazos y su corazón a un movimiento literario que avanza, crece y se fortifica cada año.

Muchas gracias Trujillo: Víctor Hugo Tumba, Guadalupe: Carlos Egisto Antinori, Chepén: Pedro Noriega Torero, Cajamarca: Glendy Ramos Torres, Cajabamba: Jean Carlos Palomino, Huamachuco: Luis Flores Prado, Quiruvilca: Walter Díaz Ramos, Santiago de Chuco: Herlindo Rojas Ramos y Hernán Ávila Aguilar, Calipuy: Asociación de Calipuyanos Residentes en Trujillo.

La palabra y el sentimiento de César Vallejo se mantendrá siempre vivo en el mundo ya que permanece vivo en cada uno de los poetas, escritores  y en todos los seres humanos que creen en un mundo mejor, en un mundo más justo, solidario y amante de la libertad.

La magia del paisaje; del aire, del sol, de la noche, de las estrellas y de la luna no se compara en nada con la calidad humana de quienes participan, año tras año, en Capulí, Vallejo y su tierra. He aprendido abstraer lo mejor de cada escenario, aprendí a quedarme con lo exquisito de la vida y con la visión humana que César Vallejo ha despertado en mí. En silencio se aprende, jamás dejaré de hacerlo, al final...la vida es eso.

Mi lema es "Compartir", compartir todos los momentos que son la sal y la pimienta de lo que viví. Hay momentos en la vida tan fuertes que marcan la vida para siempre y uno de esos momentos fue el día en que descubrí al ser humano, al hombre y al gran Vate Universal César Abraham Vallejo Mendoza.

Como promesa personal, no importando lo que cueste, no importando la altura y el soroche viajaré desde Chile o donde me encuentre, año tras año, hasta la sierra liberteña para aprender y compartir, porque observando, escuchando y respirando… ¡también se aprende a vivir a Vallejo!

 Para finalizar, ¿Quieres dejarnos un mensaje?

 Escribir por escribir es como dibujar sin luz ni sombra, para escribir debemos tener un sentido, una orientación, informarnos, leer, descubrir, investigar, deducir, razonar, dibujar en la mente lo que se desea decir, luego, buscar la forma o el medio cómo se desea expresar; poesía, ensayo, cuento, novela, crítica y en fin, buscar el medio adecuado para exponer nuestro trabajo.

Seamos profesionales y dedicados en lo que hacemos pensando que siempre habrá alguien que lea nuestro trabajo, de esa forma, jamás dejaremos de existir, mientras alguien nos lleve en su corazón (en su recuerdo) siempre viviremos, en cierta forma, somos eternos y, principalmente, cuando escribimos nuestro pensamiento que queda como precedente de nuestro paso por la tierra.

 De su libro Coral Ross:

 Gracias a la vida
                  (Décima espinela)

¡Qué fantástica es la vida!
nos regala los momentos
que guardamos en los vientos
del ayer al alma unida.
Las gracias dono vestida
de amor; cariño sincero
a Dios, del cielo primero,
por la razón, la esperanza
que son guía y fiel alianza
en mi camino certero.

Gracias eternas por tanto;
por la lucha de mi madre,
por el temple de mi padre
por mi raíz y su encanto.
La enseñanza como manto
me acompaña en mi morral
exaltando la moral
porque es camino fecundo
en las vueltas de este mundo
cuando recorro el oval

Gracias, gracias, muchas gracias
a mis amados retoños
que cantan en mis otoños
y me calman en desgracias.
Los amigos sin falacias
los llevo en mi corazón
lo digo con emoción
ellos son buenos hermanos
me abrazan, me dan sus manos
¡les regalo mi canción!

Gracias doy a la desgracia
porque me trató tan mal
creyendo que era animal
yo nunca vestí su gracia.
Hoy vivo con gran audacia,
con flemática dulzura
como mágica criatura
traspasando el azul cielo
en internacional vuelo
con mi alma cándida y pura.

 Erika Cecilia Navarro que el mundo se abra ancho y pródigo para ti, que en esta siembra que realizas por los caminos del mundo, siga dando motivos a tu sonrisa.

 

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