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Fue a finales de febrero de 2020, para ser precisos el día 17, que México presentó el primer caso de coronavirus y el día 18 de marzo del 2020 comenzó la cuarentena en nuestro país para tratar de combatir al virus denominado más tarde COVID-19 sin saber que cuatro meses más tarde aún continuaríamos sin poder reanudar actividades y que el saldo de muertos ascendería a miles.  El Poder Judicial de la Ciudad de México no fiue la excepción y detuvo parcialmente la justicia en México, los Tribunales cerraron sus puertas al público y a litigantes para atender sólo aquellas materias y asuntos considerados urgentes, tales como: recepción de billetes de depósito de pensión alimenticia en materia familiar, amparos urgentes y denuncias, flagrancia y audiencias de término constitucional en materia penal. Sin embargo la justicia va más allá y requiere que los tribunales y fiscalías trabajen al cien por ciento.

Durante el mes de junio y tras tres meses de actividades suspendidas en los Tribunales de la Ciudad de México, comenzó la incertidumbre del qué pasaría con la Justicia si la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidiera continuar con la suspensión de actividades; es entonces que llegó el acuerdo esperado por todos los litigantes y el público en general: el 11 de junio se emitió un acuerdo mediante el cual se anunciaba que las audiencias del Poder Judicial de la Ciudad de México serían virtuales.

Fue un acuerdo que causó gran controversia entre los juristas ya que para muchos el hecho de que una audiencia se realice a distancia es violatorio de los principios procesales tales como el de publicidad, el de inmediación y el de prosecución judicial, lo que traería como consecuencia irregularidades y violaciones al proceso; sin embargo, las audiencias virtuales o por videoconferencia han estado en el esquema de Justicia Mexicana desde hace ya varios años, para ser precisos desde el año 2017 y se emplearon por vez primera en el Estado de México.

Fue en ese año que el Magistrado Héctor Medina Peñaloza, entonces Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, fue el encargado de implementar a lo que ellos llamaron el Primer Complejo de Telepresencia en la Escuela del Poder Judicial de esa entidad, el cual contaba con una sala y un auditorio interactivo, una sala de juntas con telepantalla (para interactuar con otros juzgados) y una cabina Operam; asimismo, se instalaron cabinas Operam en los juzgados de mayor afluencia como lo son Almoloya, Barrientos y Texcoco a efecto de que los usuarios pudieran externar sus quejas y así poder atenderlos a distancia.

Con el complejo de telepresencia se pretendían llevar los expedientes completamente en línea y las audiencias virtuales, pero para ello fue necesaria la creación de la FEJEM, que es la Firma Electrónica Judicial del estado de México, lo que permitió tener tener seguridad y validez de las partes.

Una de las primeras audiencias que se llevó a distancia fue en materia familiar: en ese asunto dos reos deseaban divorciarse tiempo atrás pero no podían disolver el vínculo matrimonial por encontrarse recluidos en diferentes penales cada uno, uno en el Penal de Almoloya de Juárez y otro en el Centro Penitenciario de Tenango, por lo que fueron elegidos como los primeros para dar trámite a su demanda de divorcio a través del complejo de telepresencia, sin tener que salir de sus respectivos centros de reclusión, estando el Juez adscrito a la causa en el Juzgado del Municipio de Tlalnepantla.

Es así que desde el año 2017 el Estado de México se ha beneficiado de esta modalidad virtual para atenuar las cargas de trabajo, pudiendo llevar expedientes completos en línea y, según lo dicho por el Magistrado Héctor Medina Peñaloza, se ha logrado reducir el tiempo del procedimiento a tal grado de obtener una sentencia definitiva a tan solo horas posteriores al inicio del trámite de la demanda.

Asimismo, la Ciudad de México no es completamente ajena a la audiencias virtuales ya que en materia penal, en el sistema inquisitivo, es común que los sentenciados y procesados que se encuentran en los centros de reclusión de otros Estados asistan al desahogo de sus audiencias a través del sistema de video cuando así es posible.

Apesar de que existe ya un historial de audiencias virtuales en nuestro país, aún hay muchos juristas que ponen en duda el éxito de esta modalidad en la Ciudad de México y en el país en general. Sin embargo, no podemos negar que las audiencias virtuales son un paso necesario en el derecho que, de ser empleadas conforme a derecho y aplicando correctamente la tecnología, permitirá llegar a un nuevo nivel de justicia que tanto necesita este país.

Es claro que el Poder Judicial se enfrenta a un gran desafío al introducir las videoconferencias a nuestro sistema de justicia debido a que ni el personal de los Tribunales ni los litigantes están debidamente capacitados para esta nueva modalidad, aunado a que el sistema trae arrastrando consigo diversas deficiencias que se presentan día con día en los juzgados; además, cabe destacar que los Juzgados y Tribunales no cuentan con la tecnología adecuada para emplear completamente esta modalidad. Pero lo más importante, sin duda, es que aun se deben crear nuevos lineamientos y protocolos que garanticen que las audiencias virtuales cumplan por completo con los principios procesales que rigen al derecho mexicano, dejando sin cabida las violaciones al proceso y las irregularidades que tanto cuestionan los litigantes y las partes.

Queda un largo camino por recorrer y la única forma se saber que tanto éxito o deficiencias tendra esta nueva modalidad, es empleandola a la brevedad; si tiene el éxito esperado por el Poder Judicial, será un gran logro y avance para la justicia mexicana.

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Respuestas

  • tienes razon Roberto en dudar, estamos ante un cambio de paradigma y la legislacion debe adecuarse, toda vez que acuerdos y circulares no pueden estar sobre la Ley menos sobre la Constitucion, habra que ver si la soberbia del Legislativo acepta la opinion de los abogados por medio de algun colegio de juristas y que los abogados aceptemos las opiniones de los expertos en tecnologia, dificil tiempo vivimos

  • Yo pregunto, se corre el riesgo de que en un futuro cercano 'alguien' pueda argumentar que estas audiencias y sus resultados, puedan ser descartados bajo algún vicio de nulidad?, dado a que el accionar procesal e instrumental es ajeno a lo que dictan los códigos..., quién, o qué leyes protegen estos escenarios extraordinarios? (Pandemia)

  • excelente desarrrolo del tema, como acotacion las audiencias audiencias remotas o video audiencias, ya se llevaban a cabo desde antes del año 2010 en materia penal federal y cierto es que se consideraba una violacion al derecho del procesado de estar presente en todas las audiencias de su proceso, y toda vez que en aquella epoca la tecnologia no estaba tan desarrollada como ahora y estas audiencias se transmitian por microondas, lo que provocaba que en ocasiones por problemas ambientales no se pudieran desarrollar, casos en los que se decidia llevar dichas audiencias por el llamado intranet, con la problematica de que muchas veces la agenda del juzgado de auxilio no coincidiera con la de la agenda del juez de la causa lo que provocaba retrasos en el proceso, lo cual tambien es una violacion al principio de rapidez y expeditez lo que salvabamos renunciando a esta garantia que se reglamentaba en el articulo 87 del Codigo Federal de Procedimientos Penales, supliendo la presencia del procesado con la del defensor con lo cual no se conculcaban sus garantias, felicitaciones abogada Ariadna Castillo por su  brillante aportacion

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