LOS ALBAÑILES

Por: Marco Antonio García Chavira

 

 

Antecedentes.-

Los Liberales son una sociedad donde se combate la ignorancia en todas sus formas, se presenta como tolerante con todas las ideas y religiones, buscando siempre la Verdad y el progreso de la humanidad.

Decimos buscar la Verdad pero reconocemos que nunca la vamos a encontrar, pues enseñamos que la verdad y el bien son relativas, a lo largo de la historia hemos atacado las instituciones dogmáticas, supersticiosas, fanáticas, ignorantes y retrogradas, llámense iglesias y/o gobiernos.

Para darnos una idea tenemos muchos ejemplos en México y el Mundo: George Washington y la Independencia de USA, La Revolución Francesa que dio a conocer la frase que tanto utilizamos “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, Simón Bolívar, San Martín, Carlos María de Alvear, José María Zapiola o Bernardo O ´Higgins, Las constituciones de Lautaro, José Martí y Riza en Cuba entre otros (Legado Historia, 2015)

La organización es una escuela, cuyo programa se resume en obedecer las leyes del país y vivir con honor, practicar la justicia, amar a sus semejantes y trabajar sin descanso en bien de la humanidad y por su emancipación progresiva y pacífica (Jonathan, 1890)

Los Liberales sostienen como pilar fundamental un sistema moral para el orden de la sociedad, desde sus orígenes, cualquiera de ellos el especulativo o el operativo. (Segur, 1977).

 

Propuesta.-

Para conservar el legado que nos dejaron los antiguos liberales y exigir acabar con la corrupción primeramente debemos acabar con la descomposición que pueda presentarse en nuestra institución, de adentro hacia afuera, por tal motivo considero mí propuesta en dos ejes simples:

Al interior:

Fomentar la transparencia de las cuentas de nuestros grandes tesoros así como los gastos que se emanen.

Sensibilizando a nuestros miembros por medio la difusión de mensajes o charlas sobre la corrupción y como evitarla.

Organizar encuentros entre grupos liberales donde se fomente los buenos valores, la justicia y la legalidad.

 

Al exterior:

Fomentando la sensibilidad hacia la corrupción, tomado conciencia de los daños que ocasionan y de la importancia de eliminar estas prácticas.

Promoviendo transparencia en las instituciones, sobre todo en los partidos políticos y las instituciones públicas, a través de difusión de carteles, artículos en medios de comunicación impresos o electrónicos, realización de talleres.

Exigir una mayor eficiencia en la administración de justicia y en la actuación de otros poderes públicos. No basta con tener leyes, sino que deben hacerse cumplir.

Promover el control social sobre las instituciones públicas a través de asociaciones civiles de alta reputación donde se les invite a formar parte del consejo directivo para transparentar las licitaciones.

Exigir a los poderes legislativos y ante las instancias educativas el fortalecimiento de la Enseñanza de Cívica y Ética en los planteles de educación básica.

Es cuanto

 

 

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Comentarios

  • Este tema, el de la corrupción, da para mucho, tanto en el mundo profano, como en sitiales de mayor Luz:., una pena.
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¿DE QUÉ SE TRATA?

Esta nueva sección Los Albañiles, en Prensamérica, es como un niño jugando ‘a los soldados’ con un juego de figuras de ajedrez. El niño se percata de la diferencia en el significado de las piezas debido a las formas y tamaños. Tal vez los caballos sugieren caballería, las piezas más grandes, oficiales, y los peones soldados de infantería. Sin embargo, el niño no practica el juego de ajedrez. Él se halla felizmente jugando de acuerdo a su imaginación, ignorante del significado de la simbología de las variadas piezas. Él no sabe que la reina es la pieza más poderosa sobre el tablero de ajedrez, ni se da cuenta tampoco que esto es debido a que los antiguos reconocieron la gran influencia que muchas reinas verdaderas ejercieron sobre sus amos y señores, los reyes.
El niño no percibe la sutil referencia a la influencia de la iglesia en los asuntos de estado, insinuada por las poderosas piezas llamadas alfiles. Tampoco aprecia la fina ironía, oculta en el hecho que estas piezas no se trasladan sobre el tablero de ajedrez en forma recta y honesta, más bien se mueven hacia sus objetivos en forma precavida.
El niño no se da cuenta del hecho que la limitación de movimientos de los peones es análogo a las restricciones que circunscribían al "hombre común" en aquellos días feudales despóticos. Así como ese pequeño con sus figuras de ajedrez, es el Gremio que se enorgullece a sí mismo con la perfección de las ceremonias, conferencias y rituales, y permanece ignorante a su oculto y simbólico significado, velado por esas mismas ceremonias.