LOS ALBAÑILES

Por: Roberto Godínez Soto

"Como arriba es abajo;

como abajo es arriba”

El Kybalión

 

La Correspondencia establece que existe una relación y comunicación armoniosa entre las leyes y los fenómenos de varios estados del ser y de la vida. Es un principio de aplicación universal, en los diferentes planos: mental, material y espiritual. Esto es posible por la razón de originarse toda la Creación de una misma fuente única que es GADU.

Dentro de cada individuo se encuentra representada la totalidad del Cosmos. Esta enseñanza, que a simple vista parece sencilla, es la base fundamental de todo el conocimiento iniciático, ya que: “así como es adentro es afuera; como es afuera es adentro”. Conociéndonos a nosotros mismos podremos conocer a GADU y descubrir que somos dioses en estado de crisálida.

El enunciado del oráculo de Delfos, dice: “Conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los dioses”.

De igual manera que el conocer los principios de la geometría habilita al hombre para medir el diámetro, órbita y movimiento de las más lejanas estrellas, mientras permanece sentado en su observatorio, así también el conocimiento del principio de correspondencia faculta al hombre a razonar inteligentemente de lo conocido a lo desconocido; estudiando la esencia se llega a comprender el espíritu.

El organismo humano representa un microcosmos construido exactamente a imagen del universo, el macrocosmos. Lo cual significa que entre el hombre y el universo existen analogías. Toda la ciencia esotérica está basada en la ley de analogía. El hombre es infinitamente pequeño y el cosmos infinitamente grande, pero entre lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande hay analogías: cada órgano de nuestro cuerpo es afín con alguna región del cosmos. Evidentemente no debemos imaginar que el cosmos posee órganos como los nuestros, pero en esencia nuestros órganos y los órganos del cosmos tienen algo idéntico, y por la ley de afinidad, podemos tocar en el espacio las fuerzas, los centros y los mundos que corresponden a ciertos elementos que hay en nosotros. Así el conocimiento de esas similitudes nos presenta perspectivas sorprendentes.

Como conclusión podemos decir, que los albañiles debemos de crear vibraciones armónicas, las cuales influirán en el macrocosmos.

Los invito a seguir utilizando las herramientas del albañil: cincel, martillo, y regla de 24 pulgadas, para trabajar a favor de las virtudes y abatir las pasiones y defectos, y ser partícipes de la armonía universal.

 

Es Cuánto.

Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de PRENSAMERICA.COM para agregar comentarios!

Join PRENSAMERICA.COM

¿DE QUÉ SE TRATA?

Esta nueva sección Los Albañiles, en Prensamérica, es como un niño jugando ‘a los soldados’ con un juego de figuras de ajedrez. El niño se percata de la diferencia en el significado de las piezas debido a las formas y tamaños. Tal vez los caballos sugieren caballería, las piezas más grandes, oficiales, y los peones soldados de infantería. Sin embargo, el niño no practica el juego de ajedrez. Él se halla felizmente jugando de acuerdo a su imaginación, ignorante del significado de la simbología de las variadas piezas. Él no sabe que la reina es la pieza más poderosa sobre el tablero de ajedrez, ni se da cuenta tampoco que esto es debido a que los antiguos reconocieron la gran influencia que muchas reinas verdaderas ejercieron sobre sus amos y señores, los reyes.
El niño no percibe la sutil referencia a la influencia de la iglesia en los asuntos de estado, insinuada por las poderosas piezas llamadas alfiles. Tampoco aprecia la fina ironía, oculta en el hecho que estas piezas no se trasladan sobre el tablero de ajedrez en forma recta y honesta, más bien se mueven hacia sus objetivos en forma precavida.
El niño no se da cuenta del hecho que la limitación de movimientos de los peones es análogo a las restricciones que circunscribían al "hombre común" en aquellos días feudales despóticos. Así como ese pequeño con sus figuras de ajedrez, es el Gremio que se enorgullece a sí mismo con la perfección de las ceremonias, conferencias y rituales, y permanece ignorante a su oculto y simbólico significado, velado por esas mismas ceremonias.

CONTENIDOS...