LOS ALBAÑILES

Por: Roberto Godínez Soto 

 

El símbolo de la cruz, tiene diversas y variadas interpretaciones, desde la perspectiva religiosa, filosófica, exotérica y esotérica.

La cruz se compone de dos líneas: una horizontal y otra vertical; pero también donde se unen tiene su interpretación: la rosa en la cruz.

La Línea o Camino Horizontal

Es el plano físico o elementos de la materia, en el cual el ser humano transita en esta mundo o en esta dimensión: nacer, crecer, reproducirnos, envejecer y morir (la vida en sí misma). Es el camino de la ignorancia, aunque algunos pensamos que lo sabemos todo, la realidad es que ignoramos todo. Decía Sócrates: “yo solo sé que no se nada”.

Tan es así, que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, ya que no aprende de las vivencias ni de los recuerdos.

La Línea o el Camino Vertical

Es la parte más interesante, ya que se refiere al plano espiritual, es el despertar de la conciencia. Con trabajo y ejercicios de autorreflexión y meditación, podemos llegar a ser conscientes de nuestra realidad. Es el camino de la muerte de nuestros falsos yoes, y del segundo nacimiento (Morir para los vicios y renacer como el ave fénix, de las cenizas siendo un ser nuevo y más virtuoso). Despertar de la oscuridad a la luz, de la ignorancia a la verdad, de la muerte a la inmortalidad.

Al unir las dos líneas, la horizontal y la vertical, tendremos los cuatro elementos de la naturaleza (Agua, Fuego, Aire y Tierra), y es en esta intersección, donde aparece el quinto elemento: el éter. O la Rosa en la Cruz.

La Rosa en la Cruz

La RosaCruz, es la síntesis, el albañil debe de vivir los dos caminos: el camino de los hombres y de las formas, es decir el horizontal, y al mismo tiempo ha de vivir plenamente consciente del reino espiritual, el camino vertical. Ya que los dos caminos son necesarios para alcanzar el perfeccionamiento, o sea la realización del ser en toda la extensión de la palabra.

Erróneamente algunos piensan que para llegar a esta esencia, debe uno de retirarse de la familia, de los amigos, de los negocios, en pocas palabras retirarse a un monasterio, y de esta manera será más fácil.

Pues se equivocan, la lección a aprender es la de la “adaptación” y la del “servicio”. El trabajo verdaderamente espiritual esta en lo que llamamos equivocadamente “la vida mundana”. Es dentro de la sociedad, y en todos los compromisos sociales que tengamos, como buen ciudadano, si es necesario entender que debemos tener desapego a lo material (Los apegos esclavizan al hombre), pero no es tanto así como regalar nuestras pertenencias o donarlas, es simplemente utilizarlas adecuadamente. 

 

Es Cuánto.

Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de PRENSAMERICA.COM para agregar comentarios!

Join PRENSAMERICA.COM

¿DE QUÉ SE TRATA?

Esta nueva sección Los Albañiles, en Prensamérica, es como un niño jugando ‘a los soldados’ con un juego de figuras de ajedrez. El niño se percata de la diferencia en el significado de las piezas debido a las formas y tamaños. Tal vez los caballos sugieren caballería, las piezas más grandes, oficiales, y los peones soldados de infantería. Sin embargo, el niño no practica el juego de ajedrez. Él se halla felizmente jugando de acuerdo a su imaginación, ignorante del significado de la simbología de las variadas piezas. Él no sabe que la reina es la pieza más poderosa sobre el tablero de ajedrez, ni se da cuenta tampoco que esto es debido a que los antiguos reconocieron la gran influencia que muchas reinas verdaderas ejercieron sobre sus amos y señores, los reyes.
El niño no percibe la sutil referencia a la influencia de la iglesia en los asuntos de estado, insinuada por las poderosas piezas llamadas alfiles. Tampoco aprecia la fina ironía, oculta en el hecho que estas piezas no se trasladan sobre el tablero de ajedrez en forma recta y honesta, más bien se mueven hacia sus objetivos en forma precavida.
El niño no se da cuenta del hecho que la limitación de movimientos de los peones es análogo a las restricciones que circunscribían al "hombre común" en aquellos días feudales despóticos. Así como ese pequeño con sus figuras de ajedrez, es el Gremio que se enorgullece a sí mismo con la perfección de las ceremonias, conferencias y rituales, y permanece ignorante a su oculto y simbólico significado, velado por esas mismas ceremonias.

CONTENIDOS...