LOS ALBAÑILES

Por: Roberto Godinez Soto

La expresión artes liberales, fue usada durante la Edad Media, y son aquellas ramas del conocimiento que fueron enseñadas en las escuelas de aquel tiempo. Son llamadas liberales porque sirven al propósito de enseñar al hombre a ser libre; su fin es preparar al estudiante no para ganarse la vida, sino para la búsqueda de la ciencia en el sentido estricto del término, es decir, la combinación de filosofía y teología conocida como escolástica.

La importancia en la educación de llevar a la práctica las sietes artes liberales, nos permitirá tener personas más conscientes y a la vez con mayor capacidad de análisis y reflexión.

Se dividen las ciencias en dos partes designadas con los nombres de trívium, y quadrivium.

  1. El trívium comprende la gramática, la retórica y la Lógica.

Así tenemos que una persona con la Gramática debe tener un buen lenguaje, con elocuencia (Retorica) y con lógica firme (Lógica).

Esta sería la primera etapa (Primaria) para que una persona tenga las bases necesarias para ser un líder o una persona con educación y cultura.

  1. El quadrivium, abarca la aritmética, la geometría, la astronomía y la música.

Los razonamientos deben de ser fijos (Aritmética) positivos y exactos (Geometría) que las armonías (Música) de la razón pura, son el resultado de la práctica de los preceptos que están encerrados (Astronomía) emblemáticamente en: 1. Tsedehah; 2. Schon Laban; 3. Mabhok; 4. Emounah; 5. Hamal Sagghi; 6. Sabbal; 7. Ghemould Binah Themounah.

Esta sería la segunda etapa (superior) con lo cual el ser humano sería una persona completa en su ser y hacer.

Ahora bien, ¿qué significa estos siete preceptos emblemáticos?:

1. Tsedehah: Los desgraciados, cualesquiera que sean, tienen derecho a todos nuestros recursos físicos, intelectuales y morales.

2. Schon Laban: haz a los otros lo que quieras que te hagan a ti. No hagas a los otros lo que no quieras que te hiciesen.

3. Mabhok: La adversidad debe ser sufrida siempre con resignación y dulzura de carácter.

4. Emounah: debemos siempre decir la verdad o callarnos. Jamás bajo ningún pretexto debemos mentir.

5. Hamal Sagghi: necesitamos trabajar sin tregua ni reposo para conducir a la humanidad a su perfección moral.

6. Sabbal: debemos sufrir todos los defectos de los demás hombres con paciencia inalterable.

7. Ghemould Binah Themounah: la fidelidad absoluta debe ser la regla de nuestros compromisos, la discreción perfecta la regla de nuestras relaciones sociales.

Si aplicáramos estas siete artes liberales en el currículum de la educación, estaríamos dando una educación humanista perfecta.

Es cuánto.

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Comentarios

  • Una sobria enseñanza. Siete anhelos por alcanzar por los que todo Albañil debemos luchar, me es fácil el Trívium, los demás no tanto, pero aquí vamos, desarrollando en plenitud el martilleo constante... Una delicia señor Maestro de Obras, contar con esta discreta escuelita...
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¿DE QUÉ SE TRATA?

Esta nueva sección Los Albañiles, en Prensamérica, es como un niño jugando ‘a los soldados’ con un juego de figuras de ajedrez. El niño se percata de la diferencia en el significado de las piezas debido a las formas y tamaños. Tal vez los caballos sugieren caballería, las piezas más grandes, oficiales, y los peones soldados de infantería. Sin embargo, el niño no practica el juego de ajedrez. Él se halla felizmente jugando de acuerdo a su imaginación, ignorante del significado de la simbología de las variadas piezas. Él no sabe que la reina es la pieza más poderosa sobre el tablero de ajedrez, ni se da cuenta tampoco que esto es debido a que los antiguos reconocieron la gran influencia que muchas reinas verdaderas ejercieron sobre sus amos y señores, los reyes.
El niño no percibe la sutil referencia a la influencia de la iglesia en los asuntos de estado, insinuada por las poderosas piezas llamadas alfiles. Tampoco aprecia la fina ironía, oculta en el hecho que estas piezas no se trasladan sobre el tablero de ajedrez en forma recta y honesta, más bien se mueven hacia sus objetivos en forma precavida.
El niño no se da cuenta del hecho que la limitación de movimientos de los peones es análogo a las restricciones que circunscribían al "hombre común" en aquellos días feudales despóticos. Así como ese pequeño con sus figuras de ajedrez, es el Gremio que se enorgullece a sí mismo con la perfección de las ceremonias, conferencias y rituales, y permanece ignorante a su oculto y simbólico significado, velado por esas mismas ceremonias.