LOS ALBAÑILES

Por: Roberto Godínez Soto  

La importancia de Salomón para los albañiles, es debido al famoso templo que se construyó bajo su reinado. El nombre de Salomón se compone de tres silabas: SOL-OM-ON.

Sol, significa, luz, calor, positivo, ciencia, objetividad el occidente y la famosa columna J.

Om, es un mantra de saludo a la divinidad.

Mon, significa, oscuridad, luna, negativo, religión, misticismo, subjetividad, el Oriente y la famosa columna B.

“Estas dos sílabas con su significado, su polaridad y su sitio en la palabra indican bien las dos corrientes de pensamiento que existen en el mundo y su indispensable presencia para servir de bases, de columnas y de soportes a la creación del Templo de elevación hacia Dios. Tal es el significado de la sílaba central: OM (AUM). 

La época de Salomón tenía las condiciones requeridas no solamente para la construcción de un Templo material, sino también y sobre todo para la elevación de un Santuario mucho más importante: el Templo de la Virtud y de la Sabiduría”[1].

Es cuanto. 

[1] Raynaud De La Ferriere, Serge. Libro Negro De La Francmasonería. Pág. 16

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¿DE QUÉ SE TRATA?

Esta nueva sección Los Albañiles, en Prensamérica, es como un niño jugando ‘a los soldados’ con un juego de figuras de ajedrez. El niño se percata de la diferencia en el significado de las piezas debido a las formas y tamaños. Tal vez los caballos sugieren caballería, las piezas más grandes, oficiales, y los peones soldados de infantería. Sin embargo, el niño no practica el juego de ajedrez. Él se halla felizmente jugando de acuerdo a su imaginación, ignorante del significado de la simbología de las variadas piezas. Él no sabe que la reina es la pieza más poderosa sobre el tablero de ajedrez, ni se da cuenta tampoco que esto es debido a que los antiguos reconocieron la gran influencia que muchas reinas verdaderas ejercieron sobre sus amos y señores, los reyes.
El niño no percibe la sutil referencia a la influencia de la iglesia en los asuntos de estado, insinuada por las poderosas piezas llamadas alfiles. Tampoco aprecia la fina ironía, oculta en el hecho que estas piezas no se trasladan sobre el tablero de ajedrez en forma recta y honesta, más bien se mueven hacia sus objetivos en forma precavida.
El niño no se da cuenta del hecho que la limitación de movimientos de los peones es análogo a las restricciones que circunscribían al "hombre común" en aquellos días feudales despóticos. Así como ese pequeño con sus figuras de ajedrez, es el Gremio que se enorgullece a sí mismo con la perfección de las ceremonias, conferencias y rituales, y permanece ignorante a su oculto y simbólico significado, velado por esas mismas ceremonias.

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