Por: Roberto Gdínez Soto
“La edad simbólica se considera,
como el número de años en que
Pitágoras mantenía en constante
observación y silencio, a sus aspirantes
a discípulos, antes de ser admitidos
he iniciados dentro de los estudios
de las ciencias místicas y cabalísticas”.[1]
Al inicio de los trabajos de los Liberales, el Dirigente siempre dice: Silencio, iniciaremos los trabajos.
¿Algunas ves nos hemos preguntado cuál es el significado de esta oración?
Cuando estamos por iniciar los trabajos, andamos en el caos; por eso al Golpe de Mallete el Dirigente, pone Orden en el Caos (Ordo Ab Chao), así en ese preciso momento todos los liberales ponen atención y dejan de hacer bullicio, para concentrarse en la Reunión que va a iniciar.
“El silencio, es una norma que nos indica no hablar cuando no se nos ha pedido y sirve para guardar el orden, pero tambien es un concepto filosófico que nos debe orillar a no opinar de lo que no sabemos porque esto solo genera más ignorancia y más confusión, además que equivale a mentir, ya que hay gente que aunque no sepa de lo que habla, al decirlo libremente, incluso lo cree para sí mismo”[2]
Esta enseñanza nos permite entender, que en nuestras actividades diarias debemos utilizar esta Máxima; primeramente, Poner Orden en nosotros mismo, ya que de ahí parte todo.
Si queremos Evolucionar como seres humanos en todos los aspectos, se ocupa orden y silencio, estos son los principios básicos del Conócete a ti mismo que estaba inscrito en el pórtico del templo de Apolo en Delfos.
Existen diferentes escuelas para llegar al conocimiento de uno mismo: La Gran Fraternidad Universal, los Rosacruz, la Flama Violeta, los Gnósticos y muchísimas más. Pero todas parten de un ejercicio básico; la meditación. Es fundamental que para meditar utilicemos el Silencio.
Aunque uno de los grandes libros Sagrados dice: En el principio era el Verbo (la palabra), Antes del Verbo hubo Silencio. “El sonido surge del silencio. El silencio es eterno y permanente”[3]
Así que empecemos a hacer ejercicios de meditación, busquemos en nuestro hogar un espacio (un cuarto de reflexiones) en el cual podamos meditar y podernos conocer a nosotros mismos.
Es Cuanto.
[1]http://masonesnewyork.blogspot.com/2009_11_01_archive.html
[2] Cano, Pablo. Editorial del valle de México. Pág. 17
[3] Dr. PARVATHI, Kumar Sri K. Mithila. 2008. Pág. 119.
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