Dice la candidata Mónica Luzárraga, que por cada $1 que pagamos por usar el espacio público, alrededor de $0,80 van al privado y apenas $0,20 quedan para Guayaquil. Indicó que el actual Concejo Municipal decidió mantener ese modelo.
Entonces la pregunta es simple: si el espacio es público, si lo usamos los ciudadanos y si somos nosotros quienes pagamos, ¿por qué el gran negocio termina siendo privado? Guayaquil merece cuentas claras: cuánto se recauda, quién se beneficia y qué recibe realmente la ciudad., termina diciendo Mónica Luzárraga.
