
Para quienes saben y conocen de mujeres con cualidades y características sobresalientes.
Nadie puede dudar de los atributos de esta chiquilla guayaquileña. El apellido no cuenta, ni favoreció cuando desfiló por las pasarelas, en diferentes etapas.
Brilló sola, se defendió con su carisma, injerido con una pasión y una predisposición absoluta, encaminada hacia un objetivo propuesto.
Demostró al Ecuador que las adversidades políticas no cuentan, ni deben inmiscuirse en un certamen de belleza.
Firme y elocuente en sus expresiones para persuadir y deleitar al jurado y a sus seguidores. Así se presentó esta guapísima guayaquileña, siempre optimista y convencida que sus anhelos se convertirían en un sueño posible. Felicitaciones a la nueva Miss Ecuador, Dalia Bucaram Pazmiño.

