Carlos Cabrera, del CNE, fue el encargado de la destitución fulminante del director de Manabí, Roberto Pinargote, tras grave sospecha de reunión clandestina con candidato de ADN. El Pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE) dio un golpe de autoridad este jueves 27 de agosto de 2026 al ordenar la destitución inmediata del director electoral de Manabí, en medio de un creciente clima de sospechas por presunta injerencia política.
La medida, calificada por fuentes del organismo como “urgente e inaplazable”, se produce horas después de que el propio Pleno anunciara la apertura de un análisis riguroso sobre una reunión reservada que habría sostenido el ahora exfuncionario, Roberto Pinoargote, con el candidato a la Prefectura por Acción Democrática Nacional (ADN), Marcos Zambrano.
Si bien el CNE no ha detallado públicamente el contenido de ese encuentro, fuentes internas revelan que la sola existencia de este acercamiento, en pleno fragor de la campaña electoral, encendió todas las alarmas sobre una posible vulneración a la imparcialidad que exige el cargo. La remoción busca blindar la credibilidad del proceso electoral en la provincia, evitando que la sombra de la duda empañe los comicios.
Con esta decisión, adoptada por unanimidad, el organismo electoral no solo sanciona la conducta del delegado cesado, sino que envía un mensaje contundente a todos sus funcionarios: la neutralidad es innegociable y cualquier vínculo con candidatos o partidos políticos será penado con la máxima severidad. En las próximas horas se espera el nombramiento del nuevo encargado, quien deberá asumir el reto de restaurar la confianza en el órgano electoral manabita.
