El 28 de agosto de 2026, el Tribunal de Garantías Penales condenó al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, a 6 años y 8 meses de prisión en el Caso Triple A, proceso que investiga el presunto desvío y comercialización ilegal de combustibles subsidiados por más de 61 millones de dólares. Las irregularidades denunciadas en el juicio: La denunciante original, Nicole Bermúdez, no compareció en la audiencia de juicio: renunció a su cargo un día después de que se ordenó su citación judicial
Antes de irse, reveló que fue presionada para incluir el delito de delincuencia organizada en la acusación, y que documentos de la denuncia fueron preparados por terceros y obligada a firmarlos. Procesados denunciaron pericias fiscales inconsistentes y “mal hechas” que no coincidían con la realidad operativa de las empresas. El presidente Daniel Noboa calificó las declaraciones de Álvarez en juicio como “manotazos de ahogado” antes de que se conociera la sentencia.
La pregunta que el país se hace: La ciudadanía vigila si Santiago Noboa, vinculado al mismo caso, recibirá el mismo tratamiento. ¿Se aplicará la ley con igual rigor para todos? ¿O la justicia tiene apellidos y cercanía al poder? No se pide absolver ni condenar de antemano, se pide igualdad de condiciones. La prueba de fuego: Si el caso es el mismo, las reglas deben ser las mismas. El pueblo ecuatoriano no acepta justicia selectiva.
EN LA FOTO, EL IMPUTADO OYENDO LA SENTENCIA VÍA STREAMING, AL LADO, SU ABOGADO.
Fuentes: Expreso, Radio Pichincha, El Diario, agosto 2026.
