Jubilados rechazan anuncio presidencial.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, puso nuevamente sobre la mesa la situación financiera del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y planteó la venta de activos inmobiliarios como una vía para obtener liquidez antes de discutir una eventual reforma al sistema de aportes y pensiones.
Durante una entrevista con Radio Centro Digital, el mandatario afirmó que el Seguro Social tendría alrededor de USD 2.000 millones en activos que considera ociosos, principalmente terrenos, edificios y otros bienes inmobiliarios. Según Noboa, la venta permitiría generar recursos para atender las necesidades de liquidez de la institución, particularmente en los sectores de salud y pensiones.
Noboa aseguró además que ya instruyó a Bernardo Cordovez, delegado de la Función Ejecutiva y presidente del Consejo Directivo del IESS, para avanzar con la venta de esos bienes.
La propuesta del Ejecutivo establece una prioridad: primero obtener liquidez mediante los activos y después discutir una reforma estructural del sistema de seguridad social. El mandatario ha advertido que un eventual incremento de los aportes podría tener efectos sobre el empleo, por lo que considera necesario buscar antes otras fuentes de financiamiento.
El IESS tiene 1.387 predios
El patrimonio inmobiliario del IESS es considerable. El catastro institucional, actualizado al 19 de marzo de 2026, registra 1.387 predios distribuidos en las 24 provincias del Ecuador.
La mayor parte corresponde al Seguro Social Campesino, con 676 inmuebles, equivalentes al 48,7% del total. El Seguro General de Pensiones registra otros 389 predios, que representan el 28,05%. El resto está relacionado principalmente con el Seguro General de Salud y la administración general del IESS.
Sin embargo, el número total de propiedades no equivale al número de bienes que podrían venderse. El catastro incluye terrenos, oficinas, edificaciones, dispensarios y hospitales que cumplen funciones dentro de los distintos seguros. Entre ellos figuran instalaciones destinadas a la atención médica y unidades del Seguro Social Campesino, por lo que una eventual venta tendría que determinar previamente cuáles inmuebles son prescindibles y cuáles resultan indispensables para la operación del IESS.
La cifra de USD 2.000 millones aún debe comprobarse
Uno de los principales interrogantes de la propuesta está precisamente en el valor real de los activos.
Aunque Noboa habla de aproximadamente USD 2.000 millones, el catastro no establece que todos los inmuebles tengan ese valor comercial. De hecho, existen cuestionamientos sobre la actualización de los avalúos de las propiedades del IESS.
La información disponible señala que buena parte de los bienes habría permanecido durante años con valoraciones que no reflejan necesariamente su precio comercial actual. El IESS, además, tiene en marcha un proceso para actualizar los avalúos de sus propiedades, por lo que todavía no existe una cifra definitiva que permita afirmar que el patrimonio inmobiliario disponible para la venta equivale a USD 2.000 millones.
Esto significa que entre el anuncio presidencial y la obtención efectiva de los recursos existe un proceso que incluye identificar los bienes vendibles, determinar su situación jurídica, actualizar sus avalúos y establecer los mecanismos de enajenación.
Venta de activos frente a una reforma de pensiones
La propuesta aparece en medio del debate sobre la sostenibilidad financiera del sistema de seguridad social ecuatoriano.
Noboa sostiene que el IESS necesita generar recursos antes de avanzar hacia cambios en los aportes o en el sistema de pensiones. Su planteamiento busca convertir parte del patrimonio inmobiliario en liquidez para afrontar las necesidades inmediatas de la institución.
El Gobierno también ha relacionado la situación financiera del Seguro Social con el funcionamiento del Banco del IESS (Biess) y sus inversiones. Noboa afirmó que la falta de liquidez para atender necesidades del sector salud ha afectado recursos que podrían destinarse a otras operaciones, entre ellas los créditos hipotecarios.
La discusión, sin embargo, va más allá de vender propiedades.
Los activos inmobiliarios pueden proporcionar ingresos extraordinarios, pero su venta no necesariamente resuelve los problemas estructurales que enfrenta el sistema de seguridad social. Por eso, el debate se concentra ahora en determinar cuánto patrimonio puede convertirse realmente en efectivo, qué bienes pueden ser vendidos sin afectar los servicios del IESS y cuánto tiempo tomaría concretar esas operaciones.
Por ahora, no existe una venta concretada por USD 2.000 millones. Esa cantidad es la meta planteada públicamente por Noboa. El siguiente paso será establecer qué propiedades pueden entrar en el proceso, cuánto valen realmente y cuánto dinero podría obtenerse de ellas.
La propuesta del Ejecutivo abre así una nueva discusión sobre el futuro del patrimonio del IESS: utilizar sus bienes para generar liquidez inmediata o preservar esos activos como parte del patrimonio de largo plazo de la seguridad social.
