La asambleísta por Los Ríos, Mónica Salazar Hidalgo, generó cuestionamientos tras publicar fotografías de su visita a las oficinas del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, donde actualmente trabaja su hijo, Nelson Gómez Salazar, quien se desempeña como director distrital. La propia legisladora destacó públicamente el encuentro y señaló sentirse orgullosa de coincidir con su hijo en el propósito de trabajar por Los Ríos, especialmente por agricultores, productores y familias de la provincia.
El caso abre una pregunta que genera debate ciudadano: ¿hasta dónde debe llegar la separación entre los vínculos familiares y el ejercicio de cargos públicos?
La existencia de un vínculo familiar, por sí sola, no demuestra nepotismo ni una irregularidad. Sin embargo, resulta legítimo preguntar cómo se produjo la designación, qué requisitos cumplió el funcionario, bajo qué modalidad fue contratado y si la asambleísta tuvo alguna intervención en el proceso.
La Constitución establece que en el servicio público está prohibido el nepotismo. Además, la Asamblea Nacional endureció en 2025 sus reglas internas para impedir la contratación de determinados familiares de asambleístas y autoridades dentro de la propia Función Legislativa. Mientras tanto, ambos aparecen públicamente vinculados a la gestión por Los Ríos: Salazar como asambleísta y Gómez Salazar como director distrital del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo.
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