En un movimiento que reconfigura el tablero político de la provincia, Jaime Estrada Medranda fue inscrito oficialmente como candidato a la Prefectura de Manabí por el Movimiento Si Podemos. Su nombre emerge como el nuevo estandarte del correísmo en esta contienda, luego de que la excandidata presidencial Luisa González enfrentara un duro revés electoral.
Estrada, quien actualmente se desempeña como asambleísta, apareció inicialmente en los radares como uno de los posibles compañeros de fórmula de González. Sin embargo, la jugada final colocó a González junto a Gabriel Giler para la Prefectura y Viceprefectura, dejando a Estrada en un segundo plano que ahora se convierte en protagonista.
¿Un matrimonio político inevitable?
La llegada de Estrada no es un hecho aislado, sino la consolidación de una vieja alianza. El asambleísta fue electo bajo la bandera del correísmo en alianza con Sí Podemos, y su familia ha mantenido lazos estrechos con la Revolución Ciudadana en los últimos comicios. De hecho, en la elección para la Alcaldía de Manta (2023), Estrada ya compitió bajo este mismo esquema de cooperación, siendo derrotado en aquella ocasión por el recordado Agustín Intriago Quijano. En este contexto, el apoyo del correísmo a Estrada ante la negativa que enfrenta Luisa González no es un escenario nuevo, sino una ratificación de su histórica cooperación política.
La batalla legal de González:
El camino de Luisa González no ha sido sencillo. Su incorporación a Pachakutik generó un fuerte debate interno sobre el cumplimiento de las normas del movimiento. La situación se complicó aún más cuando la Junta Provincial Electoral, tras las objeciones presentadas por ADN y la alianza ABC, negó su calificación. El argumento principal fue que ni González ni Giler acreditaban ser afiliados o adherentes permanentes de Pachakutik durante al menos dos años, un requisito clave en la normativa interna.
A pesar de este duro golpe, la decisión no es definitiva. La fórmula González-Giler aún tiene la posibilidad de apelar la resolución ante las instancias electorales superiores, dejando la puerta abierta a un cambio de rumbo que podría volver a alterar las expectativas en Manabí. Mientras tanto, la figura de Jaime Estrada queda posicionada como el posible salvavidas electoral del correísmo en la provincia.
