Un festín de contratos y sombras que buscan reciclar en la seguridad social. Mañana va a votación en la vocalía la designación que busca colocar a Marcelo Castillo Jaramillo como director general del IESS. Pretenden imponerlo a toda costa, ignorando por completo el nefasto prontuario de corrupción y desidia que dejó tras su paso por el Hospital Monte Sinaí de Guayaquil. Este nombramiento responde claramente a los intereses de sus operadores políticos, Vladimir Paredes y los hermanos Figallo, quienes buscan blindar y reciclar un perfil sumamente cuestionado en una de las instituciones más sensibles del país.
¡Las sombras de su administración en Monte Sinaí!
Durante los ocho meses que duró su mandato como médico clínico intensivista y gerente del hospital, la gestión de Castillo estuvo marcada por la opacidad y graves escándalos que hoy la justicia y la Contraloría deberían investigar a fondo:
Millones para empresas de papel: Cinco compañías (Plusmedsa S.A., Ecoinsuma S.A., Insumtrade S.A., Elite Group S.A. y Farmaprod S.A.), creadas de forma simultánea el 31 de enero de 2024 con apenas USD 1.000 de capital y sin experiencia previa, recibieron USD 3,9 millones en 14 contratos adjudicados entre octubre de 2024 y enero de 2025, justo bajo su gerencia.
Ante las denuncias de estas adjudicaciones exprés y los evidentes nexos familiares, ni la Coordinación Zonal 8 del MSP ni el propio Castillo dieron la cara a la prensa, refugiándose en un mutismo cómplice. Bajo su mando, el hospital ubicado en Nueva Prosperina el distrito más violento del país colapsó operativamente.
Su administración fue incapaz de frenar enfrentamientos armados mortales, la activación de emergencias por el “Código Plata”, el abandono de los guardias privados por falta de pagos y repudiables denuncias de cobros ilegales de USD 1 para permitir el ingreso de pacientes. Durante su gestión se ejecutaron cerca de 200 compras por USD 20,7 millones, formando parte de un acumulado de USD 62,9 millones fuertemente cuestionado por comisiones anticorrupción.
¿De verdad quieren entregar el IESS a este perfil?
La trayectoria de Marcelo Castillo Jaramillo en la salud pública ecuatoriana es el retrato fiel de la desidia. Permitir que un operador político con semejantes antecedentes de corrupción y abandono operativo asuma el control de la dirección general del IESS en una votación express programada para mañana representa una amenaza directa para los fondos de los afiliados y la estabilidad de la seguridad social.
¿Permitirá la vocalía que este cuestionado personaje asuma el control del IESS sin rendir cuentas por su desastrosa gestión en Monte Sinaí?
