El abogado Julio César Cueva, integrante de la defensa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, rechazó la sentencia de tres años de prisión impuesta contra su cliente y aseguró que, durante el juicio, la Fiscalía no logró demostrar que el alcalde retiró deliberadamente el grillete electrónico.
Según Cueva, el proceso evidenció que el dispositivo presentaba constantes fallas técnicas y problemas de conectividad. Afirmó que, de las cerca de 2.700 alertas registradas, la gran mayoría correspondían a pérdidas de señal y no a un retiro voluntario del equipo. Además, sostuvo que incluso fue necesario desplazarse varios kilómetros para verificar la cobertura del sistema, lo que, a su criterio, demuestra las limitaciones del mecanismo de monitoreo.
El abogado también aseguró que parte de la evidencia fue manipulada, lo que habría impedido realizar pericias técnicas confiables. En ese sentido, afirmó que la prueba documental quedó excluida y que la condena se sustentó únicamente en testimonios que, según la defensa, no acreditan que Álvarez se haya retirado el dispositivo.
La sentencia corresponde al proceso por presunto incumplimiento de una decisión legítima de autoridad competente, originado tras un allanamiento en el que el alcalde fue encontrado sin el grillete electrónico que debía portar como medida cautelar dentro del caso Triple A. El tribunal impuso la pena máxima prevista para este delito, además de una multa y otras medidas complementarias.
Cueva anunció que la defensa continuará utilizando los recursos legales disponibles para impugnar el fallo, al sostener que no existieron pruebas suficientes para configurar el delito. Mientras tanto, el caso sigue generando un amplio debate jurídico y político sobre la valoración de la evidencia, el funcionamiento de los dispositivos de vigilancia electrónica y las garantías del debido proceso en Ecuador.
