Abdalá Bucaram escapó por sexta vez de Hospital donde se encontraba

Lic. Carlos García Neira
4 minutos de lectura

Está a punto de escuchar tu sentencia, la Policía le está buscando por todos lados y, de repente… ¡puf! Desapareces por sexta vez. Parece el guion de una película de Hollywood, pero no, es lo que acaba de pasar ayer, 3 de septiembre de 2026, con el expresidente Abdalá Bucaram.

Te cuento el novelón completo que tiene a la justicia ecuatoriana de cabeza, porque esto sí está heavy. Resulta que hoy estaba programada la reinstalación de la audiencia donde Bucaram finalmente iba a conocer su sentencia por el famosísimo caso Pruebas-Covid 19. Pero adivina qué… no asomó.

La fiscal del caso, Lidia Sarabia, estalló de la rabia. Frente a todos, calificó esta nueva fuga como un hecho “inaudito y sin precedentes”. Y es que ya es la sexta vez que la audiencia se cae porque el exmandatario no se presenta.

¿La excusa de esta vez? La familia de Bucaram jura y perjura que fue sometido a una operación del corazón el pasado 26 de agosto en una clínica de Guayaquil, y que ahora lo movieron a otra clínica para que se recupere.

Pero ojo con esto, que aquí viene el giro que dejó a todos con la boca abierta. La fiscal Sarabia reveló algo loquísimo: dijo que la última vez que las autoridades fueron a buscarlo al hospital para que comparezca… ¡no había absolutamente nadie en esa habitación! Ahora la Fiscalía ya está investigando este jueguito del gato y el ratón, e incluso Sarabia pidió una orden de prisión directa contra él.

Ante tanta burla, el Tribunal de Garantías Penales dijo “basta”. Mandaron oficialmente al Bloque de Búsqueda de la Policía a plantarse en la clínica donde supuestamente está internado. La orden es tajante: van a mantener vigilancia permanente y, apenas los médicos le den el alta, será aprehendido inmediatamente para obligarlo a dar la cara.

Pero, ¿por qué lo están juzgando? Refresquemos un poco la memoria, porque el caso es tenebroso. Todo nos lleva a lo peor de la pandemia, entre marzo y agosto de 2020. La Fiscalía acusa a Abdalá Bucaram, a su hijo Jacobo y a otras dos personas de armar una red de delincuencia organizada. Mientras el país estaba encerrado, ellos supuestamente se llenaron los bolsillos comercializando 21.000 pruebas para detectar Covid-19, además de mascarillas y lancetas.

Y mira lo turbia que era la operación: dos ciudadanos israelíes eran los encargados de mover todas estas pruebas directamente hasta la casa del expresidente, ¡y lo hacían escoltados por agentes de tránsito! Lo más oscuro de toda esta historia es que uno de esos israelíes fue asesinado brutalmente en 2020 dentro de la Penitenciaría del Litoral.

Para llegar a este punto, han pasado años de trabas. Aunque hubo diferimientos desde 2022, el juicio como tal arrancó el 11 de abril de 2025. En todo este tiempo ya declararon unas 50 personas entre testigos y peritos. Si finalmente los declaran culpables de delincuencia organizada, se podrían enfrentar a una pena de hasta 10 años de cárcel, que incluso podría aumentar con agravantes.

Esto es un escándalo de proporciones épicas. ¿Tú qué opinas de todo este relajo? ¿Crees que la Policía por fin lo atrape al salir de la clínica o se inventará una séptima excusa médica para no escuchar su sentencia? ¡Déjame toda tu opinión en los comentarios, que quiero leerte ya mismo!

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