El Pleno de la Asamblea Nacional dio luz verde, con 78 sufragios de legisladores de ADN, Independientes y Pachakutik, al paquete de 78 enmiendas a la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial. La iniciativa busca actualizar el sistema de movilidad, reforzar la seguridad en las vías y eliminar espacios de discrecionalidad corrupta.
Principales ejes de la reforma: · Delivery regulado: Se creará un Registro Nacional de Delivery que identificará a repartidores y sus vehículos. La Agencia Nacional de Tránsito (ANT) dispondrá de un año para implementarlo. Además, se exigirá uso de cascos certificados y chalecos reflectivos con identificación visible.
· Control municipal: La ANT podrá evaluar la gestión de los municipios en temas viales. Si se detectan incumplimientos o irregularidades graves (como en matriculación), podrá suspender temporalmente dichas competencias. El Ministerio del Interior se integrará al Directorio de la ANT para coordinar acciones con ECU 911, CTE, Policía y municipios.
· Fotorradares: Deberán estar homologados y señalizados tanto en el punto de control como al menos 500 metros antes. Queda prohibido que empresas privadas reciban comisiones o incentivos vinculados al valor de las multas.
· Identificación electrónica: Se implementará un Dispositivo Electrónico de Identificación Vehicular obligatorio (similar a una tercera placa), integrado a una base nacional de la ANT, en coordinación con Policía y ECU 911. No rastreará ubicación; solo almacenará datos de placa y chasis, como en el modelo ya aprobado en Quito.
· Peajes unificados: Se creará un Sistema Nacional Unificado de Recaudación, con mecanismos electrónicos interoperables (dispositivos, lectura de placas, apps, prepago/pospago). Las estaciones tendrán un año para habilitar al menos un carril de cobro electrónico, con el fin de agilizar el tránsito y fortalecer el control de los fondos recaudados.
