El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, fue sentenciado a tres años de prisión por el delito de incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente, dentro del denominado caso Grillete. Según la información difundida por Ecuavisa, el Tribunal determinó que Alvarez incumplió la medida cautelar que le obligaba a portar permanentemente un dispositivo de vigilancia electrónica y concluyó que se lo retiró sin contar con autorización judicial.
La condena corresponde a la pena máxima prevista para este delito, sancionado con uno a tres años de privación de libertad. El proceso se originó después de que el alcalde fuera encontrado sin el grillete durante su detención por otro caso penal. La defensa había sostenido que no existió un retiro deliberado del dispositivo y que las desconexiones respondían a fallas técnicas. Incluso, durante el juicio, una funcionaria encargada del monitoreo declaró que el sistema no registró una alerta por retiro durante la madrugada de la detención. La decisión se suma a los procesos judiciales que enfrenta el alcalde de Guayaquil, entre ellos los casos Triple A y Goleada.
LOS TRES FRENTES JUDICIALES DE AQUILES ÁLVAREZ
La condena de tres años de prisión dictada contra el alcalde de Guayaquil corresponde únicamente al denominado caso “Grillete”. Sin embargo, el funcionario enfrenta además otros procesos judiciales que continúan su curso de manera independiente. Este es el panorama.
1. CASO “GRILLETE”: EL MÁS AVANZADO
Es el proceso que actualmente tiene mayor impacto judicial. La Fiscalía acusó a Aquiles Álvarez de incumplir la medida cautelar que le obligaba a portar permanentemente un dispositivo de vigilancia electrónica. Según la investigación, el alcalde habría retirado el grillete sin autorización judicial, incumpliendo una orden emitida por la autoridad competente.
Con base en esa acusación, un tribunal lo declaró culpable del delito de incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente y le impuso una condena de tres años de prisión. La defensa sostiene que la sentencia será apelada y que el proceso presenta irregularidades. Mientras tanto, el fallo no agota las vías legales disponibles y podrá ser revisado por instancias superiores.
Estado del proceso: Sentencia de primera instancia.
2. CASO “TRIPLE A”: LA INVESTIGACIÓN MÁS COMPLEJA
Este proceso no guarda relación con el grillete electrónico. Aquí, la Fiscalía investiga una presunta estructura dedicada a la comercialización irregular de combustibles mediante empresas que, según la acusación, habrían utilizado mecanismos para desviar derivados subsidiados hacia actividades no autorizadas.
La investigación involucra a varias personas y compañías, y busca determinar responsabilidades penales mediante pericias financieras, documentales y testimoniales. Aquiles Álvarez ha rechazado las acusaciones y sostiene que el proceso responde a una persecución política. Hasta el momento, el caso continúa su desarrollo judicial y no existe una sentencia definitiva.
Estado del proceso: Investigación y etapas procesales pendientes.
3. CASO “GOLEADA”: OTRA CAUSA EN DESARROLLO
La tercera investigación también está vinculada con operaciones relacionadas con combustibles. Durante el desarrollo del proceso, la Fiscalía amplió el alcance de la investigación e incorporó nuevas hipótesis jurídicas, entre ellas presuntos delitos económicos que aún deberán demostrarse dentro del proceso.
Al igual que en Triple A, la defensa niega cualquier responsabilidad y sostiene que las actuaciones judiciales carecen de sustento. Este expediente todavía no ha llegado a una sentencia y permanece en trámite.
Estado del proceso: Investigación en curso.
¿POR QUÉ EL CASO “GRILLETE” ES DIFERENTE?
Aunque los tres expedientes involucran al mismo funcionario, su naturaleza jurídica es distinta. Los casos Triple A y Goleada requieren investigaciones extensas, análisis financieros, documentación empresarial y la determinación de posibles responsabilidades en operaciones económicas complejas.
En cambio, el caso “Grillete” se centra en un hecho concreto: establecer si una orden judicial fue incumplida. Esa diferencia explica por qué este proceso avanzó con mayor rapidez y se convirtió en el primero en llegar a una sentencia.
¿QUÉ VIENE AHORA?
La defensa del alcalde podrá impugnar la condena mediante los recursos previstos en la legislación ecuatoriana. Paralelamente, los casos Triple A y Goleada continuarán su trámite hasta que los tribunales determinen, con base en las pruebas presentadas, si existe o no responsabilidad penal.
En consecuencia, la sentencia del caso “Grillete” no resuelve ni anticipa el desenlace de las demás investigaciones, ya que cada proceso deberá ser analizado de forma independiente conforme al debido proceso y las pruebas que obren en cada expediente.
