DR EN C. ARMANDO ARÉVALO HERNÁNDEZ
¿Por qué fundó Nuño de Guzmán Guadalajara? La respuesta es muy sencilla, no todo estaba a favor de Don Nuño, por el contrario, en la audiencia había perdido poder, y Cortés había dejado muchos amigos suyos, que al final de cuentas eran enemigos de Nuño, por lo que pretendió anular las hazañas de Cortés, realizando conquistas más grandes que las del propio Cortés, y fundando villas y poblaciones de mejor vista y riqueza que la misma población de México, que al final de cuentas era obra de Cortés, su rival y enemigo.
Las quejas en contra de Nuño de Guzmán coincidieron con las noticias del regreso de Cortés a México que venía con el nombramiento de Capitán General y el título de Marqués del Valle de Oaxaca; esto le permitió a Cortés defender sus conquistas de la codicia de Nuño y que sus aliados se quejaran a los reyes por las crueldades que venía haciendo Nuño, así pues su situación quedó muy comprometida y temeroso de represalias y animado por la envidia y la codicia pensó superar las hazañas de Cortés e impresionar al rey de España.
Entre sus hazañas se encuentra el tormento que dio al rey de los purépuchas a Francisco Caltzoncin el día 29 de enero de 1530, lo arrastró en un petate amarrado a un caballo, lo mandó quemar vivo en el paso de Nuestra Señora de la Purificación, junto al Río Lerma; luego se dirigió a lo que hoy es el estado de Xalisco, operando por un tiempo ahí, sembrando terror cometiendo desmanes. De Etzatlán pasó a Nayarit, llegando a Ixtlán ( Itztlán) el 8 de mayo de 1530, después de incendiarlo se fue a Tetitlán, llegó al pueblo de Xalisco y de ahí se dirigió a Tepic; salió de Tepic el 14 de mayo de 1530, el día 15 mandó quemar dicha población enojado porque sus moradores habían huido al monte; prosiguió hacia la costa llegando al Puerto de Martochel ( hoy Matanchen, junto a San Blas); el 19 de mayo regresó a Tepic, el 3 de junio de 1530 salió dirigiéndose al norte, pasando el río Santiago ( hasta ahí había llegado Francisco Cortés de San Buena aventura); llegó a Ixcuintla el 5 de junio, lo bautizó con el nombre del Espíritu Santo, tomó posesión de aquellas tierras en nombre del rey y la bautizó con el nombre de la Conquista del Espíritu Santo de la Mayor España; los indígenas de Cestispac, guiados por el cacique llamado Ocelotl ( tigre) atacaron a Nuño, este último sufrió varias bajas, resultando heridos varios de sus capitanes entre ellos Oñate ( fundador de Guadalajara, por encargo de Nuño), 50 caballos murieron y varias muertes en ambos bandos, algunos historiadores dicen que el cacique Ocelotl tuvo mucha mejor estrategia que Nuño y que de no haber sido por la superioridad técnica de las armas de los españoles y en número también, hastá ahí hubieran llegado los 600 españoles y los 20,000 indígenas amigos y aliados de la corona que conformaban el ejército de Nuño; dicen algunos historiadores que la batalla duró de 2 a 3 horas continuas sin treguas ni descansos. De ahí se dirigió a Omitlán, llegando el 8 de julio de 1530; luego llegó a Aztatlán, donde aplastó triunfante a la resistencia indígena de esta población, pero el día 20 de septiembre de 1530, las condiciones meteorológicas no le favorecieron, pues se dio un ciclón muy desbastador aunada a una gran inundación muriendo las tres cuartas partes de su ejército Diezmado por el hambre y la pesta, varios de sus soldados ahogados, con un ejército maltrecho se dirigió a Acaponeta, ahí estuvo para recuperarse, mandó pedir auxilio al centro de México, y luego se dirigió a Chiametla ( hoy Chamela), para reponerse y esperar refuerzos.
Ya recuperado prosiguió al norte, llegando a Culiacán, al estado de Durango; de todos los combates que libró Nuño, solamente 4 están considerados de importancia según narra el historiador López Portillo y Weber, citémoslo literalmente:
“Al ver que no encontraba la tan famosa y codiciada ciudad de Ubelba, y que en estas tierras no existían la Amazona decidió suspender su fatigosa marcha, en la cual tuvo 4 batallas de importancia que fueron las de Cuitzeo, Tonallan, Atecomatlán y la de Culuacán”.
En el año de 1533, recibió una cédula real en la que le ordenaban que ya no se titulara Gobernador del Pánuco, sino solamente Gobernador de la Nueva Galicia. En 1536, el juez Diego Pérez de la Torre lo metió a orden y el 19 de enero de 1537, fue metido a prisión.
El 30 de julio de 1538, fue enviado a España estando preso en Torrejón de Velasco, por último murió en Valladolid, España el 26 de octubre de 1558.
En su deambular por las nuevas tierras, destruyó poblaciones, pero también fundo otras varias siendo la ciudad de Guadalajara producto de su codicia, ambición y sueños; dicen algunos expertos en historia, que en alguna ocasión le comentó a Oñate que a la ciudad de Guadalajara le hubiera gustado haberla bautizado con el nombre de la Guzmanía.
El ya extinto historiador José Luis Razo Zaragoza, relata en una de sus obras la fundación de la bella ciudad de Guadalajara.
“Encontrándose Nuño de Guzmán en la Villa del Espíritu Santo, o Santiago de Compostela, comisionó el 3 de diciembre de 1531 a Juan de Oñate para someter a los indios sublevados del Teul, dándole para ello nombramiento de capitán y el título de Alcalde Mayor, para que fundara en Nochistlán, la Villa de Guadalajara, por lo cual el viernes 5 de 1532, fundó el capitán la primer Villa de Guadalajara, se le bautizó así en honor a la población donde nació Nuño de Guzmán”, ya por todos es conocido que debido al constante asedio de los caxcanes guiados por sus dos líderes ( Tenamaxtle y Coaxicar), lograron que los españoles no pudieran establecer su villa cambiándola por 4 ocasiones consecutivas, ( Nochistlán, Tlacotán, Tonalá, Atemajac).
Nuño de Guzmán, el hombre malo, el hombre sin corazón, el que más motes peyorativos ha recibido, el que estuvo a punto de realizar sus sueños dorados, más sin embargo se le fugó por los dedos, como el agua escurre entre ellos, gracias a sus múltiples y poderosos enemigos, a sus envidias, acometidos, y tropelías, que lo sumieron en desgracia, y pobreza. El hombre que llegó siendo el favorito de la corona, y que murió olvidado por la nobleza. Por último citemos sus más fervientes últimos deseos registrados en su testamento. En él tiene en su mente a Sabina de Guzmán, pero dice que es su sobrina, mientras que algunos historiadores afirman que era su mujer no legal aparte de su parentesco.
“mando más a la dicha Sabina de Guzmán, por el mucho y buen servicio que me ha hecho y por el cargo en que le soy y porque le deseo hacer y dar bienes, mil ducados de los que su majestad me debe de mis salarios de las gobernaciones que he tenido, que es muchísima cantidad.
Mando que de los dineros que me vinieren de las indias se cumpla con Francisco de Torres, vecino de Singuenza y se le paguen los mil ducados que yo le prometí en dote con doña María de Guzmán, mi sobrina, por los cuales le tengo hecha obligación sobre los bienes de mi Mayorazgo de Pastrana, los cuales se le paguen al plazo y según que en la dicha obligación se contiene.
Mando que cumplido y pagado todo lo susodicho, de lo que sobrare, de lo que viniere de las indias se pague al dicho embajador Gómez Suárez de Figueroa, mi hermano, de todo aquello que yo le debo, así de lo que tomé de la encomienda de su hijo, como de lo que me ha prestado”
FIN

