El ministro de Salud afirmó que los propios pacientes venden los medicamentos que reciben en los hospitales públicos. La ciudadanía responde con indignación: eso no es verdad.
🔹 La realidad que todos ven menos el ministro: Los pacientes no venden sus medicinas las necesitan para vivir. Quienes desvían toneladas de medicamentos son otros: se llevan lo que falta en los hospitales para regalarlos en las carpas de campaña de ADN.

Lo hacen con protección: la Policía no actúa y la Fiscalía calla. Mientras tanto, los enfermos esperan horas y se van con las manos vacías. ¿Nos toman por tontos? Culpar al que sufre no resuelve nada. El desabastecimiento no es culpa del paciente: es culpa de quien roba, desvía y protege a los desviadores. No se invente culpables para esconder a los verdaderos responsables.
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